Vulture strike en Bilbao

 El domingo 6 de mayo de 2018, un Airbus 320-200 de la compañía Vueling, operando el vuelo VY-1451 entre Alicante (ALC) y Bilbao (BIO), con 180 personas a bordo, sufrió un «vulture strike», bueno realmente fue un «bird strike», que es terminología correcta que se usa para este tipo de sucesos, pero al final lo que impacta contra el motor número 1, el izquierdo, fue un vulture, exactamente un griffon vulture, que es como se conoce a un buitre leonado en la lengua de Shakespeare.

 La noticia me llega el lunes, ya que un gran amigo mío, Dani,  casualmente viajaba en esa ruta, volvía de disputar una prueba de la Copa de España de marcha nórdica junto con otras 11 personas, todas ellas pertenecientes a Club Deportivo Hazten, y como no cuelga esta noticia, del periódico El Correo,  en el grupo de whatsapp de la cuadrilla. Ya os podéis imaginar, bromas, chascarrillos, preguntas y demás cosas que  suelen pasar en estos grupos, fueron un buen entretenimiento esa mañana. Pero claro me puse a investigar un poco en la red….

 El incidente ocurrió en la parte final de la aproximación a la pista 30 de BIO, a 2.1 NM, muy cerca de la toma, en ese momento me imagino con los 2 pilotos pensando únicamente en aterrizar, después de tener el avión configurado y con la última lista completada. Tan cerca del suelo y sin tener la certeza de lo que ha pasado realmente, si sabes que algo ha impactado, probablemente sepas que es un pájaro, más que nada por el olor que se genera después de una ingestión de un ave, pero evidentemente desconoces los daños. En este caso los daños tienen que haber sido considerables, un buitre no es un pájaro cualquiera, es un «bicho» muy grande, con bastante peso, y que en otros «vulture strike» ha destrozado motores o causado daños, cuando menos, bastante aparatosos. Desde el sofá de casa decisión más que correcta por parte de la tripulación, la de continuar hasta el suelo, si hubieran decidido abortar la maniobra se hubieran complicado mucho la vida, innecesariamente desde mi punto de vista, además de dañar el motor de una forma considerable.

Dani y sus compañeros lo vivieron así:

 A pesar de que en el grupo nos encontrábamos varias personas no muy fans de los vuelos en avión, el vuelo fue con toda normalidad y sin ningún tipo de turbulencia, día tranquilo, sol,…
Empezaron las maniobras de descenso sin problema, todo suave y ya cerca del aeropuerto de Loiu, calculo que a la altura del parque tecnológico de Zamudio, que lo reconozco porque me suele tocar currar bastante por allí, escuchamos un ruido sordo acompañado de un pequeño bote, parecido a ir en coche y pasar por un bache, nos miramos los que íbamos cerca y alguno preguntó si eso era que había sacado el tren de aterrizaje, yo comenté que era pronto que eso era más cerca de la pista, otra chica decía que el piloto estaba de resaca, sin más un par de chistes más y todo siguió con normalidad, se escuchó el tren de aterrizaje y lo único que nos pareció un poco brusca la toma de tierra, sonó fuerte y el golpe fue un poco más fuerte que en otros vuelos pero ninguno le dimos más importancia. Mientras esperábamos a salir del avión todos estábamos hablando ya de otra cosa y al salir del avión esperando al bus para ir a la terminal sí nos fijamos que miraban mucho el motor, que había gente sacando fotos de su interior, pero todo parecía estar entero y todo parecía rutinario, no le dimos ninguna importancia.

 

y sigue:

 Yo creo que hemos tenido mucha suerte y sigo pensando lo mismo que antes de coger ese vuelo, que te puede pasar cualquier cosa, cualquier día y en cualquier momento y que hay que aprovechar cada día, suena a frase hecha pero pienso así. Ah y no tengo problema en volver a coger un avión mañana, si te digo la verdad me da mucho más miedo el coche y la carretera que lo uso prácticamente cada día. Alguno ya ha dicho que no le vemos en otro avión pero espero que se le pase porque le toca ganar el campeonato de España en Mallorca en octubre, bueno si no que vaya en barco.

Foto de Roberto Vilas

 Aún comprendiendo el pánico que se genera cada vez que ocurre un fenómeno en el mundo de la aviación, y que el miedo es completamente libre, hay que poner en contexto las cosas y dejarse informar convenientemente, y no llevarse por conversaciones de bar, en un ámbito, que aunque la gente se niegue a reconocer, en la mayoría de los casos, las personas experimentan algún tipo de miedo al volar en un avión.

 Informaciones incorrectas, faltas de rigor, suelen llevar a aumentar el miedo a volar, siendo el medio de transporte más seguro a distancia sideral del siguiente. Dicho lo cuál voy a diseccionar partes del artículo del diario citado anteriormente, que además es el de mayor difusión en la zona.

 «El aparato, un ‘Airbus 320’, de unas 70 toneladas de peso, pudo aterrizar sin mayores problemas en Loiu,  aunque el suceso dejó dañado uno de los motores. En concreto, la turbina izquierda, que fue la que absorbió al ave de gran tamaño -pueden llegar a medir más de dos metros y medio con las alas estiradas»

  • Aunque suene presuntuoso el peso de los aviones no se puede expresar así como así, existe un peso máximo al despegue, otro al aterrizaje, uno en «seco»…. Hay que ir con cuidado en este tipo de datos para no confundir.
  • El motor, es un motor, y como tal está compuesto de varias partes, fan, álabes, cámara de combustión, el uso de la terminología turbina no es apropiado, ya que es una de las partes.

 «El incidente ha puesto en guardia a toda la comunidad del aeropuerto. El Colegio de Pilotos (COPAC) asegura que este tipo de situaciones suponen «un peligro real», aunque las tripulaciones «están entrenadas» para solventar una urgencia así «

  • Las aves son un peligro muy, pero que muy real, es una obviedad,  y pueden causar paradas de motor, como las del Airbus 320 que acabó en el rio Hudson en Nueva York. Las tripulaciones, como no, están entrenadas para estas circunstancias y muchas más.

 «Se encontraba en compañía de otros siete u ocho congéneres. Planeaban en círculos.»

  • Los buitres suelen volar en manada, para desplazarse o buscando alimento, todo un espectáculo cuando se acercan a comer algún animal. Vuelan en circulo normalmente «apoyados» en térmicas. Bolsas de aire más caliente que el que tienen alrededor, que les facilita el vuelo y la oportunidad de conseguir altura con un esfuerzo menor. Es el mismo principio que se utiliza en el vuelo sin motor, es más, dónde hay un grupo de buitres hay que acercarse que entonces coges la térmica.

» «Estas turbinas están preparadas para aguantar cierto daño. Lo que no hay que hacer, en ningún caso, es darle más potencia o forzar el motor, porque entonces puede haber más problemas (se puede llegar incluso a incendiar). El manual dice que el comandante debe seguir adelante con la maniobra de aterrizaje», sostiene Ricardo Huercio, portavoz del COPAC. «Todo piloto entrena esta situación en un simulador, al menos, una vez al año», apunta. «Estamos preparados para afrontarlo, aunque también es cierto que es un evento imprevisible y no deseado, porque existe una situación real de peligro, que se puede gestionar y para eso estamos, pero que no deja de ser una situación fuera de la operativa habitual», insiste.»

  • Los motores están diseñados para dar potencia al vuelo, un ingesta de una pequeña ave, puede que no lo dañe mucho, un buitre o una gaviota, el daño es seguro.
  • Si se les puede pedir potencia, en el caso de ingesta de aves, evidentemente, existe una serie de protocolos y de control de parámetros de motor a vigilar para no dañarlo y no desembocar en un problema mayor. En ningún caso los motores en aviación se «fuerzan», es impensable.
  • Fallos de motor, fuegos en motor, se practican cada seis meses en el simulador, la mayoría de las veces en situaciones de despegue y con el peso máximo del avión, para hacer la situación lo más desfavorable posible. El nivel de seguridad en aviación exige que los aviones bimotores sean capaces de volar las salidas instrumentales de los aeropuertos, o en su caso, algún procedimiento especial si el aeropuerto así lo requiere, solo con UN motor. De ahí el chascarrillo entre pilotos después de una sesión de simulador «ya sabes vuelo en monomotor casi todo el rato»

 

 

 En mis años a los mandos sólo recuerdo un bird strike en un motor, tuve alguno con aves pequeñas que pegaron en «windshield» (parabrisas) sin importancia más allá de la mancha que puede generar, y fue en un despegue en el aeropuerto de Marsella. Nos dimos cuenta enseguida, casi al final de carrera de despegue, una bandada de pájaros se alzo en nuestro camino, y escuchamos algunos impactos, despegue, y olor a KFC (si, así lo llamamos, somos gente simple), momentos de tensión en cabina mientras monitorizabamos los parámetros del motor, llamada de la jefa de cabina alertándonos del olor y preguntando que pasaba. Indicaciones normales y seguimos de camino a Bruselas que era nuestro destino. Inspección por parte de un mecánico y me imagino que esa noche boroscopia (procedimiento mecánico para comprobar el interior de los motores, para detectar algún tipo de daño, principalmente en los álabes).

 Las aves son cada vez un problema más recurrente en las cercanías de los aeropuertos, se ve que se sienten muy a gusto, a pesar del ruido. Por si alguien se lo pregunta simplemente se espantan, mediante halcones e incluso por medio de pirotecnia.

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