Escribir, ese difícil arte

 Llevo tiempo pensando y madurando este artículo, no por nada en especial, sino más bien como una auto-terapia. Me cuesta, y mucho, sentarme al ordenador y ponerme a escribir, nada nuevo me imagino para los profesionales de esto, pero en mi caso es por una mezcla extraña de falta de oportunidad para realizar la tarea, con pereza en ciertos momentos y en otros el no querer meter la pata con algún artículo que pudiera ser controvertido.

  Mi cabeza, normalmente, fluye a ritmo extremo y tengo infinidad de ideas para escribir, incluso tengo una buena lista de “post pendientes” en la aplicación notas del teléfono. Todavía no he sufrido el síndrome de la hoja en blanco, afortunadamente para mi, claro está. Pero tengo que vencer mis miedos a escribir algo que a la gente no le guste o por lo que no despierte interés suficiente. Simplemente tengo que ESCRIBIR, y escribir más, mucho más, para convertirlo en un hábito y esperando que se convierta en arte.

 El reto me apasiona, y a ratos me estremece, dar rienda suelta, pero de verdad, a mis pensamientos, y de hecho ese era el fin principal de este blog, OPINAR sobre lo que me diera la gana. Pero como ya he comentado, mi censura, la mía propia, me ha privado de grandes momentos al teclado, seguramente “por el que dirán”.

 Creo  haber despertado de esa pesadilla, y gracias a una frase del blog de “Un informático al otro lado del mal”, blog muy recomendable, dónde básicamente, en uno de sus post, recomienda escribir sobre cualquier cosa que te suceda, pero escribir, para ir generando el hábito, y al que le guste lo leerá, y de paso ayuda a la persona, en este caso un servidor, a ir mejorando en su escritura.

 Así que ya tengo un gran propósito para este año, escribir sin descanso.

 Saludos a todos y abrazos mil.

R

 Llevo tiempo esperando a escribiR, a Retomar el blog, algo que empecé y siempre ha estado Rodando mi cabeza, tienes que volveR me decía una y otRa vez, pero nunca encuentRas el momento opoRtuno, óptimo para limpiaR la mente y daRle a las teclas de nuevo.

 PeRo, ayeR al acostaRme, me llegó la idea para este post, con un título coRto, hasta misteRioso, R.

 Reiniciar, Retomar, Reemprender, Recargar, Resurgir, Regenerar, Reanudar, Reset, pon la palabra que más te guste, pero con una R. Como decía mi madre, las R dan un sonido especial a las cosas, y sobretodo a los nombres, ya que en casa, los nombre de los chicos, todos tenían R, “suena más masculino”, largas discusiones tuvimos con nuestro primer perro, ningún nombre le gustaba, ya que no llevaban R, al final se impuso el criterio adolescente, y el perro, un rottweiler, fue agraciado con un nombre de dibujo animado, Son Goku.

 Todo lo anterior obedece a una especie de renacimiento personal (suena más profundo de lo que en realidad es), un cambio de vida que empecé a principios de 2013 y que me ha llevado a cambiar muchas cosas, empezando por el trabajo que desempeñaba como piloto (si de aviones, de pasajeros), mudarme (una vez más, y van….) y decidirme por una vida más tranquila, aunque lo suficientemente agitada debido a mi incesante, e innecesario muchas veces, poder de generar ideas que desarrollar, algunas buenas, otras no tanto, pero  que es uno de los motores que me ayudan a seguir viviendo lo más cerca de la felicidad.

 Empieza un nuevo viaje en mi vida, y este lo quiero compartir con quién quiera escucharme, una de las cosas en las que difícilmente podré cambiar es la necesidad de dar mi opinión sobre las cosas, a veces estaría mejor callado, pero que le vamos a hacer, me gusta expresarme sobre las cosas que pasan, claramente tendría que haber sido periodista o tertuliano.