Cada día una frase – William G. Ward

 Despierta con cada nuevo día y aprovecha desde el primer instante, cada sorbo de aire, cada momento como algo único y genuino. No desperdicies ni un segundo, cada oportunidad cuenta y rara vez se repite. Disfruta la magia de la vida por completo, al final, lo que de verdad importa es el ahora, sobre lo que devendrá el futuro no siempre tienes el control.

Cada día una frase – Proverbio árabe

 Hace tiempo que deje de poner excusas a todo lo que no hago. Es tiempo perdido, cuando quieres realmente hacer algo, lo haces y no hay nada más que decir. Así que adelante, aparca las excusas y lánzate a por todo lo que quieres realmente. Sin pretextos absurdos que te lleven por el mal camino, sin justificaciones vagas que te autodestruyen, sin evasivas.

Cuando la nieve crece

 Hoy vuelve a nevar, nada extraño, si vives en un población a 1.100 metros de altura a las faldas del Pirineo, pero para una persona nacida y criada en la isla de la calma, esto adquiere siempre un punto mágico, la nieve tiene algo difícilmente explicable cuando no siempre has vivido con ella.

 La nieve me fascina, disfruto cuando nieva, el silencio que se genera, la calma que me trasmite, me serena y me traslada a un mundo mejor. Un mundo dónde eres capaz de escucharte, de disfrutar de un paseo  en gran compañía mientras juguetean los perros, y ves caer los copos, esperando que no se detengan.

 Pero como decía, a la vez, la nieve es un elemento extraño, no pude ver nevar mucho de pequeño, en Mallorca suele nevar en la Serra de Tramuntana, pero en la ciudad de Palma, sólo recuerdo haber visto nevar, y cuajar esa nieve, dos veces en los 35 años que viví allí. La primera de esas dos veces, estaba en el colegio,  tendría alrededor de 11 años, y fue todo un acontecimiento, que no duró más de 30 minutos  😛 . En la siguiente, ya casi peinaba canas, y se pudo disfrutar un poco más, al ser de noche hasta pude darme un buen paseo entre almendros con el perro.

 Pero a los 11 años no fue la primera vez que vi nevar, fueron un par de años antes, embarcados en un viaje familiar a la NIEVE, es decir a esquiar. Para mi ese viaje es como una odisea, o así lo recuerda mi mente, ya que fuimos en barco hasta Barcelona y de allí a Baqueira Beret, y el tiempo, que ahora es capaz de pasar fugazmente, cuando eres un pipiolo transcurre siempre en cámara lenta, y los momentos que recuerdas te parecen eternos.

 La nieve, ese manto blanco que es capaz de cubrirlo todo…….Pero, ¿y si la nieve crece como la hierba? Al fin y al cabo, está ahí, en el suelo, como las plantas. Pues esa era mi idea de la nieve, que simplemente crecía, como nunca había visto nevar, mi cerebro de niño lo había colocado al nivel de las plantas, pero en invierno. 😀

 La cosa sucedió así, o por lo menos, así me lo contaba mi madre, descojonándose de mi, por supuesto. Uno de los días se puso a nevar bien,  copos grandes y más de un palmo de espesor acumulado durante la noche, me desperté, corrí la cortina, vi aquella maravillosa imagen, y solté con la alegría que sólo tienen  los niños:

” ¡ MAMÁ LA NIEVE CAE ! ¡ LA NIEVE NO CRECE ! “

Todavía puedo escuchar las risas.

P.D.- No puedo despedir este post sin contar algo que no esperaba, mientras había preparado mentalmente lo que ha sido este post, ya que llevaba un tiempo dándole vueltas, de hecho el título se me ocurrió paseando una noche de nieve a los perretes, me hacía gracia la anécdota.

 Pero una vez me he puesto a preparar las imágenes y me he sentado al teclado, me ha embargado un mezcla de tristeza y alegría. Mi madre falleció ya haces unos cuantos años, y fue una de las grandes causantes que a mi me entusiasme la nieve. Así que, se lo dedico a ella. Un beso allí dónde estés.

El último vuelo

 1 de Enero de 2013, primer día del año, y último de una gran etapa en mi vida, a la que había dedicado tanto tiempo y esfuerzo. Mi tripulación sabía que era un día especial para mi, aunque la inmensa mayoría de mis compañeros no creían que mi anuncio de abandonar la aviación comercial fuera a ser tan cierto. La salida estaba anunciada con tiempo, es común que en aviación pre-avises a la empresa con 3 meses de antelación antes finalizar tu contrato, y casualidades de la vida, y debido a mi reducción de jornada, mi vuelo de despedida era el día que comenzaba un nuevo año. Este es, el pequeño resumen de, El último vuelo de Mr. Kitos.

 Ese último día me acompañaría en la cabina Mark, 2 Marcos volando juntos  :-P, un gran tipo, irlandés, de gran conversación a la par que discreto en sus comentarios. Me hacía ilusión despedirme con él, me caía muy bien y habíamos hecho buenas migas el tiempo que compartimos la base de Málaga juntos. El destino, Skavsta, lo que para Ryanair era Estocolmo, una broma de  mal gusto si pensabas eso, ya que estaba a casi una hora de allí en autobús, uno de esos aeropuertos dónde hacían y deshacían a su antojo, y la verdad, en los cuales era muy cómodo volar.

 Una vez llegados al avión, revisé todos los papeles, y mientras Mark se preparaba para hacer el primer sector, yo vigilaba el repostaje y “le daba la vuelta al avión”. Todo estaba en su sitio, buen tiempo y más de 4 horas por delante.

 Una vez en tierras escandinavas, Mark fue el encargado de pasar frío, recuerdo 1 de enero y norte de Europa, mientras en la cabina de 737-800 preparaba el vuelo, básicamente firmar un montón de papeles conforme todo está correcto, revisar los últimos informes meteorológicos de aeropuerto de salida, la ruta y el de llegada, y de propina cargar el plan de vuelo en el ordenador y preparar el “briefing” de salida a comentar con el segundo, para los de habla inglesa el First Officer.

 La vuelta a Málaga fueron 4 Horas y 12 minutos, los últimos como Comandante de aerolínea, a los mandos de un Boeing 737-800, después de haber podido volar y disfrutar del Embraer 145, Boeing 717-200, Boeing 737-300 y -400, y en los comienzos de lo que la gente llama avionetas, PA-28, PA-38 e Islander BN 2B.

 La última aproximación fue a la pista 31, una bonita aproximación sobre el mar, y como fin de fiesta, y debido al poco tráfico, nos pudimos dar el lujo de hacerla visual, con un tráfico corto. No es tan fácil realizar ese tipo de aproximación en esa pista, la altura de las montañas circundantes hace que tengas que sobrevolar la linea de costa bastante alto y eso significa que se alarga la aproximación, cosa que, arreglamos convenientemente, realizando una de esas maniobras que tanto gustan a los pilotos, pero que me imagino no tanto a los pasajeros aprensivos, ya que genera mucho ruido, principalmente por bajar el tren de aterrizaje con velocidades más altas de lo habitual, y por el brusco descenso para evitar esas millas de más.

 Fue un gran día, tranquilo y coronado con una bonita aproximación, al llegar al suelo sentía una mezcla de liberación y tristeza que me estuvo  acompañando un tiempo, no es fácil dejar de hacer algo a lo que te has dedicado en cuerpo y alma durante más de 15 años. No fue una decisión fácil, el proceso fue complicado y lleno de dudas, pero después de pasados 5 años, estoy seguro que fue una decisión acertada por múltiples motivos. Nunca dejaré de ser un aviador, conservo mi licencia y hago mis pinitos.

 La vida cambia y evolucionamos, siempre tuve claro que no quería envejecer sentado a los mandos de un avión, adelanté mi plan entre 5 y 10 años, nunca lo hubiera podido hacer sin el apoyo incondicional de mi media naranja, que no dudó ni un segundo que ese era el camino, y que visión tenía  🙄